El mundo de Rorro

En esta primera entrada quiero dejar claro que todo esto no ha sido idea mía. En una suerte de aclamación popular, me he visto obligado a publicar un blogg. Los que me conocen saben que soy un mentefloja y si me dicen que haga, yo hago.
Me he cambiado de barrio, por así decirlo, y no tengo tanto contacto con la gente como yo quisiera. Súbitamente el correo electrónico ha cobrado importancia y, la verdad, es una lata, tanto personalizar. Les cuento a todos lo mismo. Es decir, casi nada. Y algunos hasta me responden y claro, hay que responder. Nobleza obliga. Ahí es donde entra todo este asunto del Blogg. Parece destinado a resolver mis problemas de hipercomunicación.
Esto no quiere decir que vaya a renunciar al correo electrónico. A aquellos que reclamen un bis a bis, tendrán su bis a bis. Unas más que otros, claro está. Pero aquellos que simplemente quieran mandarme a la mierda, o saludarme con aquello de qué pasa tronco, aquí tienen su lugar.
Yo prometo postear a menudo y contar de mis aventuras en el nuevo barrio, país, hemisferio, continente.
Un beso muy fuerte a todos. Un poco más fuerte el beso para unas que para otros, claro.


